La mañana de este lunes 21 de abril el Vaticano anunció a través de un comunicado el fallecimiento del Papa Francisco, a sus 88 años de vida. 

Con profunda tristeza, Ospetelco se une al mundo en el duelo por su muerte. Lamentamos su partida que deja un vacío inmenso, pero agradecemos lo que nos deja: su legado de humildad, compasión y defensa de los más vulnerables.

En un mundo que se vuelve cada vez más violento e individualista, él era de los pocos líderes globales que denunciaba las injusticias e invitaba a los pueblos a rebelarse contra ellas. Fue el primer Papa americano y rompió con más de 1.200 años de tradición al convertirse en el primer Papa no europeo. Además, fue el primer jesuita en asumir el trono de San Pedro y llegó con la promesa de una Iglesia más cercana a los pobres.

Jorge Mario Bergoglio, descendiente de inmigrantes italianos piamonteses, nació en Buenos Aires en 1936 y llegó a ser la cabeza máxima de una institución universal, desde donde transmitió su mensaje de paz, comunidad y cambio.

Francisco, nos recordó constantemente la importancia de la solidaridad y la justicia social. Su voz resonó con fuerza en defensa de los derechos de los trabajadores, los enfermos y los marginados. Nos enseñó a ver en cada persona un hermano, un ser humano merecedor de dignidad y respeto.

Su firme convicción de que «la salud no es un bien de consumo, sino un derecho universal» nos interpela como obra social. Nos recuerda nuestra responsabilidad de garantizar el acceso a una atención médica integral y equitativa para todos nuestros afiliados.

En OSPETELCO, honramos su memoria reafirmando nuestro compromiso de cuidar la salud de las personas. Que su ejemplo nos inspire a seguir siendo solidarios y a trabajar incansablemente para construir una sociedad más justa y humana.