Una fecha para visibilizar, educar y acompañar

Cada 2 de junio, organizaciones, profesionales de la salud, familias y personas afectadas en todo el mundo se unen para conmemorar el Día Mundial de Acción por los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA). La iniciativa, nacida del trabajo colectivo de activistas y expertos en salud mental, busca romper el silencio, desmontar estigmas y generar conciencia social sobre un conjunto de enfermedades que afectan a millones de personas, pero que aún siguen siendo incomprendidas o minimizadas.
Qué son los TCA y por qué importan
Los Trastornos de la Conducta Alimentaria incluyen diagnósticos como la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa, el trastorno por atracón, el trastorno de evitación/restricción de la ingesta de alimentos, entre otros. Aunque pueden manifestarse a través de la relación conflictiva con la comida, su origen y desarrollo son mucho más profundos: se trata de enfermedades mentales complejas, influenciadas por factores biológicos, psicológicos, familiares, culturales y sociales.
Según datos de la OMS y organizaciones especializadas, los TCA afectan a personas de todas las edades, géneros e identidades, aunque suelen comenzar en la adolescencia o juventud temprana. La anorexia, por ejemplo, es uno de los trastornos mentales con mayor tasa de mortalidad, y su impacto no se limita a lo físico: afecta la calidad de vida, las relaciones personales y el bienestar emocional.
Una lucha contra la desinformación y el estigma
Uno de los principales objetivos del 2 de junio es visibilizar la necesidad urgente de educación y prevención, en un contexto donde las presiones sociales —especialmente en redes— siguen promoviendo ideales corporales inalcanzables y estigmatizantes.
“Los TCA no son una elección ni un capricho. No se trata de ‘querer estar flaco’, sino de una lucha interna profunda, dolorosa y muchas veces silenciosa”, señalan desde organizaciones como TCA Argentina, Asociación de Lucha contra la Bulimia y la Anorexia (ALUBA) y la Federación Española de Asociaciones de Ayuda y Lucha contra los TCA (FEACAB).
El estigma social, la banalización en medios y la falta de acceso a tratamientos adecuados generan barreras adicionales para la recuperación. Muchas personas viven sus síntomas en soledad, por miedo al juicio o por desconocimiento de que lo que les ocurre tiene nombre, tratamiento y esperanza de mejora.
El lema: “Juntos por la recuperación”
En esta edición, el lema que atraviesa las campañas a nivel global es “Juntos por la recuperación”. Lejos de una mirada individualista, este enfoque pone el acento en la importancia del acompañamiento, del rol activo de las familias, de las redes de contención y de un sistema de salud con recursos suficientes y especializados.
La recuperación de un TCA no es lineal ni rápida, pero es posible. Requiere un abordaje multidisciplinario, con equipos compuestos por profesionales de la salud mental, nutricionistas y médicos clínicos, y una sociedad que deje de culpabilizar o invisibilizar a quienes luchan con estos trastornos.
Una agenda para todo el año
Más allá de la fecha, especialistas advierten que es fundamental sostener durante todo el año acciones de prevención, regulación de los discursos mediáticos, promoción de la salud mental y educación afectivo-emocional en las escuelas.
Detrás de cada síntoma, hay una historia que merece ser contada y una persona que merece ser escuchada.
OSPETELCO, defendiendo la salud de la familia de las telecomunicaciones.
